El recorrido fue encabezado por autoridades de los tres niveles de Gobierno e inició en la zona de la Casa de Adobe y se extendió hasta el Valle de Juárez.Con el objetivo de revisar las afectaciones ocasionadas por el escurrimiento del Río Bravo y definir acciones para prevenir nuevos riesgos a la población, autoridades de los tres niveles de Gobierno realizaron un recorrido por distintos puntos del bordo.El Director Ejecutivo de la Junta de Agua y Saneamiento de Juárez (JMAS), Alberto Paredes, informó que, el recorrido se realizó a solicitud de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), como parte del trabajo coordinado que se mantiene después del escurrimiento del Río Bravo.Explicó que, la JMAS participó durante la contingencia con personal y maquinaria para apoyar a las autoridades y atender las zonas que presentaron mayores afectaciones, por lo que, ahora se realiza una revisión de las condiciones del sector para determinar las acciones que corresponden al organismo.“Venimos a hacer un recorrido por el bordo del Río Bravo, para revisar los puntos de mayor problema, no nada más para ver qué pasó, sino para definir qué acciones vamos a tomar. La Junta de Agua va a apoyar en lo que se requiera para que esto no vuelva a pasar y, si se presenta otra vez, estar preparados con anticipación”, señaló.Como parte de las primeras acciones, indicó que, la JMAS concluirá trabajos relacionados con el colector Nadadores, ubicado en la zona, para posteriormente realizar labores de desazolve y retiro de material.Durante el recorrido, se detectaron diversos puntos con acumulación de basura, azolve, escurrimientos y zonas donde el bordo presenta desgaste.Paredes destacó que, aunque algunas de las acciones necesarias no corresponden directamente a la JMAS, la instrucción de la Gobernadora Maru Campos es mantener la coordinación con las distintas autoridades para contribuir a la seguridad de las familias juarenses.Por su parte, Agustín Boone González, ingeniero principal de Operación de la Sección Mexicana de CILA, explicó que, una vez que descendió el nivel del Río Bravo se inició este recorrido conjunto para identificar las zonas que requieren atención y establecer las acciones necesarias para su rehabilitación.“Estamos identificando las zonas afectadas para ver de qué manera podemos rehabilitar los tramos dañados, realizar trabajos de desazolve, limpieza y, en su caso, reposición del cauce”, indicó.Agregó que también fueron detectados puntos donde será necesario reparar el bordo, así como alrededor de ocho alcantarillas que requieren la reposición de tapas o rehabilitación.Durante la contingencia, las autoridades implementaron diversas acciones coordinadas, entre ellas el aviso a la población, el monitoreo de los puntos críticos, el taponamiento de alcantarillas y la instalación de medidas provisionales para contener el avance del agua.La Junta de Agua y Saneamiento de Juárez continuará trabajando de manera coordinada con las autoridades involucradas y mantendrá su apoyo en las acciones que permitan atender las afectaciones y fortalecer la prevención ante futuras contingencias.






