María Isidora, parte del equipo RaRaRa, corrió nada menos que 550 kilómetros desde Santa Mónica hasta Las Vegas. ¡Sí, lo leíste bien! 550 km de pura resistencia, corazón y espíritu indígena.
Con sus huaraches, su falda tradicional y una voluntad inquebrantable, María no solo corre: representa con dignidad a su comunidad rarámuri y eleva el nombre de México en cada paso.
La vimos brillar también en el Ultra Maratón Caballo Blanco en Chihuahua, un evento emblemático para los corredores de fondo del mundo.
María Isidora no busca fama, busca caminos. Corre como aprendió en su tierra: con el alma, con el viento y con el legado de sus ancestros.









